Excursión a Córdoba y Medina Azahara

A lo largo de los siglos, Córdoba ha sido una ciudad de máxima importancia en diversas épocas. Esto se ve reflejado en la gran cantidad de monumentos y sitios históricos que se concentran en ella. De hecho, ostenta el récord de ser la ciudad del mundo con el mayor numero de Patrimonios de la Humanidad de la UNESCO. Aquí presentamos una ruta de un día por una selección de los mejores puntos de interés de esta increíble ciudad.

Días: 1

Presupuesto: $$$

Categoría: Cultural

Córdoba es una ciudad histórica rebosante de lugares de interés que reflejan su importancia a lo largo de sus muchos siglos de historia. La ciudad fue fundada por los romanos en el siglo II a.C., y fue elegida como capital de la provincia Bética del Imperio Romano. En la época de dominación musulmana, fue la capital del Emirato de Córdoba, así como del posterior Califato de Córdoba. Se estima que durante su etapa como capital del Califato llegó a tener al menos 250,000 habitantes, tratándose de la ciudad más poblada de Europa de la época, y una de las mayores del mundo entero.

Aquí os proponemos una excursión de un día por Córdoba y sus alrededores, diseñada para no perderse ninguno de los lugares más famosos e imprescindibles que se encuentran en esta ciudad. Nuestra ruta se inicia en las ruinas de Medina Azahara, situadas en las afueras de Córdoba y declaradas Patrimonio de la Humanidad en 2018. Debido a su localización, la forma más fácil de acceder es en coche. Para poder completar la ruta propuesta, es recomendable llegar allí a la hora de apertura (9 de la mañana).

Una vez en el yacimiento arqueológico, comenzamos la visita por la exhibición situada en su entrada. Allí pudimos observar una gran cantidad de artefactos extraídos durante las excavaciones en Medina Azahara, así como aprender más detalles acerca de la historia de esta antigua ciudadSe trata de una ciudad-palacio mandada construir en el siglo X por el primer califa de Córdoba, Abderramán III, y cuyo nombre significa “la ciudad brillante” en árabe. Abderramán III impulsó la fundación de esta lujosa ciudad como forma de reforzar su reciente proclamación como califa, además de como un símbolo de poder frente a sus rivales de los califatos fatimí y abasí.

Tras acabar la visita a la exposición, pasamos a las ruinas de la ciudad propiamente dichas. Medina Azahara estaba organizada en 3 terrazas, situadas en una ladera de pendiente suave. El recorrido se inicia por la más alta, situada en la parte norte de la ciudad, y conocida como Dar al-Mulk (“la Casa del Poder” en árabe). Allí se encontraba la residencia del califa y de sus sirvientes y familiares de mayor confianza. 

A continuación descendemos hacia la terraza media, dividida en dos sectores: occidental y oriental. En el sector occidental se situaban las viviendas de nobles y altos funcionarios, y se encontraba separado del sector oriental por un edificio de planta trapezoidal que servía de punto de control para el acceso a las residencias de los nobles y el califa. El sector oriental estaba constituido fundamentalmente por edificios de gobierno y administración. En él se encuentran dos de las construcciones más emblemáticas de Medina Azahara: el Salón Rico y el Pórtico Oriental. El Salón Rico consta de 5 salas cuidadosamente decoradas, y en él se llevaban a cabo las principales celebraciones religiosas y las recepciones a embajadores extranjeros. El Pórtico Oriental está situado en el extremo este de la terraza media, y está compuesto por una batería de arcos, entre los que destaca el gran arco de herradura central.

Finalmente, en la llanura que se extiende desde la terraza media se encontraba la terraza inferior. Era la más extensa de las tres, y en ella vivían una gran cantidad de personas relacionadas de alguna forma con la corte del califa, como sirvientes de menor rango, artesanos, etc.

Tras acabar la visita a Medina-Azahara, nos dirigimos hacia Córdoba capital, donde aparcamos en el Paseo de la Victoria. Entramos al centro histórico de la ciudad por la Puerta de Almodóvar, y nos dirigimos a nuestra primera parada: el Alcázar, conocido como Alcázar de los Reyes Cristianos. Fue construido por el rey Alfonso X en 1328 sobre las ruinas del antiguo alcázar andalusí. La visita incluye el palacio (donde se puede subir a sus murallas para tener una buena vista de la ciudad) como sus extensos jardines. En este enlace podéis encontrar más información acerca del alcázar. No es raro que haya largas colas para entrar, por lo que es recomendable reservar la entrada con antelación.

A continuación avanzamos por la Avenida del Alcázar hasta llegar al Puente Romano, construido en el siglo I a.C. En su extremo norte se encuentra el Arco del Triunfo, que da acceso a la plaza donde está el Triunfo de San Rafael (custodio de Córdoba). Llegamos así a la Mezquita-Catedral de Córdoba, que es probablemente el monumento más importante de la ciudad. Se inició su construcción como mezquita en el año 784, y llegó a ser la segunda mayor mezquita del mundo. Posteriormente, fue consagrada como catedral en 1238, tras la Reconquista.

Es completamente recomendable rodear el recinto de la catedral para apreciar sus distintas puertas. Entre ellas destaca la Puerta de San Esteban, o de los Visires, que constituye uno de los elementos de arquitectura andalusí más antiguos que aún se conservan. Accedemos al Patio de los Naranjos por la Puerta de los Deanes, situada en el lado oeste del recinto. Allí podemos conseguir las entradas para visitar el interior del monumento. Dentro encontramos el conjunto de arte andalusí más emblemático, destacando elementos como su gran sala central con multitud de arcos rojos y blancos y el mihrab (que indicaba la dirección de La Meca), así como secciones de origen cristiano, como la Capilla Mayor.

Finalmente, nos dirigimos hacia el norte para pasear por las características calles estrechas de casas blancas de Córdoba, decoradas con coloridas macetas colgantes. Entre ellas destaca la Calleja de las Flores. Estas calles forman parte del centro histórico de Córdoba, que es también Patrimonio de la Humanidad. Por ellas podemos encontrar bonitas plazas y tiendas tradicionales. Si disponéis de tiempo, es interesante pasar por la Sinagoga de Córdoba

Para concluir la visita a Córdoba, recomendamos parar a comer en alguno de sus buenos restaurantes. Nosotros solemos ir a La Posada del Caballo Andaluz, donde podemos probar deliciosos platos tradicionales como el flamenquín o la cola de toro.

Resumen

Lugares visitados:
  • Medina Azahara
  • Puerta de Almodóvar
  • Alcázar de los Reyes Cristianos
  • Puente Romano 
  • Arco del Triunfo
  • Triunfo de San Rafael
  • Puerta de San Esteban
  • Patio de los Naranjos
  • Mezquita-Catedral
  • Calleja de las Flores
  • Patios y calles tradicionales del centro histórico
  • Sinagoga de Córdoba

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